La reinvención del posgrado

Los trabajadores pueden obtener nuevas titulaciones oficiales en su propia empresa

Reinventarse, reorientarse laboralmente o mejorar las expectativas profesionales son exigencias de nuestra época. Hasta ahora, el camino preferido para lograr esos objetivos ha sido el de conseguir titulaciones académicas que certificasen los nuevos conocimientos adquiridos: desde títulos universitarios hasta posgrados que en el pasado aseguraron el éxito en el mundo de los negocios, todas las bazas que podían hacerse valer pasaban por una formación basada en el saber técnico. Pero las empresas hoy tienden a valorar menos la experiencia y el conocimiento especializado porque los dan por descontados.Si se contrata un director financiero es porque ya sabe lo suficiente de finanzas.

Cada vez cobran más importancia las competencias y las habilidades que tienen que ver con la innovación, el liderazgo, la capacidad de cohesionar equipos o la adaptación al cambio, que constituyen las verdaderas necesidades laborales de las compañías y que resultan, paradójicamente, difíciles de medir y aún más de certificar.

TITULACIONES EN LIDERAZGO

Una graduación universitaria acredita conocimientos técnicos, pero ¿es posible titularse en liderazgo o innovación? La propuesta de Leadership & Management School es esta, por lo que ha puesto en marcha unos procesos de acreditación de nuevos títulos que apuntan a cubrir dicha necesidad.

La mayoría de las titulaciones en competencias que han implantado se realizan en la misma empresa en la que el trabajador está empleado: si las firmas implementan medidas a través de las cuales evalúan a sus trabajadores. En este caso, aunque cuenten con su implicación, no se trata de obtener una calificación que mida el rendimiento, sino que enseñe a profesionales y directivos aquellas cualidades que les faltan o que aún no han desarrollado.

El proceso se inicia a partir de la realización de un caso práctico y real, que tiene que ver con las funciones que ya se están desarrollando. Si se quiere acreditar la innovación, por ejemplo, se diseña un recorrido que se inicia con el diseño y realización de un plan de innovación en su propio puesto, que será supervisado por sus superiores y con un plazo concreto. Asimismo, se pondrán a disposición del evaluado distintos materiales, mediante algún encuentro presencial y con material online: entre sus conocimientos, su talento y la guía de sus mentores, tendrá que ofrecer una solución efectiva. El resultado será sometido a feedback por parte de sus superiores y a partir de ahí se sucederán distintas fases, cuyo material final será trasladado a los evaluadores finales, englobados en el marco del European Qualification Framework, títulos de reconocimiento de las competencias profesionales con validez internacional en más de 150 países.

CASOS REALES

Los procesos finalizan con una nota final (apto/no apto), pero no suponen un método de evaluación interna de las capacidades actuales del alumno/empleado, asegura Rafael García, director general de LMS, sino una forma de enseñar en la práctica: “Si las escuelas de negocio trabajan habitualmente con el método de caso, es decir, no sobre enseñanzas teóricas, sino sobre conocimientos aplicados a un caso hipotético, con esta titulación lo que se trata es de aplicar el saber que se posee a un asunto real, concreto y palpable que realizará en su día a día”.

La idea final es que el empleado reciba las enseñanzas y los conocimientos necesarios para manejar los procesos y que los demuestre. El objetivo final, y para lo que sirve la certificación, es para acreditar que se poseen las competencias analizadas de forma que se puedan aplicar en cualquier lugar y contexto, y no sólo en la empresa para la que se trabaja y en el puesto que se desempeña.

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